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David Durán - Mercado Motor - 29/01/2018 - COMPETICIÓN

Ogier se corona una vez más en Monte-Carlo

El francés empieza el WRC 2018 con victoria, la quinta consecutiva que logra en el principado

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Twitter (@TheDDuran)

 

Sébastien Ogier ha conseguido empezar la temporada 2018 del Mundial de Rallyes triunfando en el Rallye de Monte-Carlo, siendo la quinta victoria consecutiva que consigue en la que se puede considerar su prueba de casa. Ott Tänak logró asegurar la segunda posición mientras que Jari-Matti Latvala finalizó tercero.

La prueba comenzó siendo uno de los Rallye de Monte-Carlo más secos de los últimos años con muy poca nieve en los tramos – eso sí, seguía acumulándose en las zonas más altas. El tramo de Sisteron fue el encargado de abrir el telón, con muchos resbalones para todos los pilotos. Ogier, pese a hacer un trompo tras una horquilla de derechas, fue capaz de marcar el scratch y colocarse al frente del rallye, una posición que no abandonaría en todo el fin de semana. Detrás se colocó Andreas Mikkelsen, quien tenía un buen ritmo pero una rotura en la correa de su alternador le dejó fuera de combate en la jornada del viernes.

Esto dejaba como mejor posicionado dentro del equipo Hyundai a Dani Sordo, quien era capaz de mantenerse en las posiciones de podio frente a los pilotos de Toyota: Tänak, Jari-Matti Latvala y Esapekka Lappi. El español de Hyundai, que rodaba con Carlos del Barrio por primera vez en varios años, fue capaz de batallar con ellos durante más de la mitad del rallye ya que la primera etapa era la que más kilómetros cronometrados tenía de toda la prueba.

El asfalto seco de la etapa del viernes dejó paso a un inicio del sábado con mucha nieve, mucho hielo y niebla, lo que complicaba bastante las condiciones para los pilotos: lo peor era el aguanieve que se formaba en la carretera, que hacía que si un piloto se salía lo más mínimo de la trazada perdía todo el agarre. Esto provocó muchas salidas de pista incluso a pilotos experimentados como Meeke o Bouffier, un piloto que ya sabe lo que es ganar esta prueba en años anteriores.

Por desgracia, Sordo también fue pillado de sorpresa por estas condiciones, yéndose recto en una curva de derechas por moverse apenas unos centímetros con respecto a la trazada cuando estaba elevando el ritmo para pelear contra Lappi y Latvala. Se fue recto contra un árbol en un montículo del cual no pudo salir, perdiendo toda opción a un buen resultado en su primera prueba del calendario.

Esta situación se agravó más todavía porque el abandono tuvo lugar en la segunda etapa: las normas características de la prueba especifican que el que abandonen de la Sección 4 en adelante (que coincide con el inicio de la segunda etapa) no pueden reengancharse después bajo Rally2, lo que hacía que Sordo se quedase fuera de combate sin siquiera posibilidad de pelear por puntos en el Power Stage.

Con el abandono del español de Hyundai, los Toyota abordaron las posiciones de podio por detrás de Ogier, quien seguía manteniendo las distancias. Tal era el colchón del que disfrutaba que cometió un error, se enganchó en una zanja y fue capaz de salir (con ayuda veloz de personas que se encontraban a pocos metros del lugar) a tiempo para mantener la primera posición en la general. Lappi se mantuvo tercero hasta que un pinchazo durante la tarde del sábado le hizo perder varios minutos, cediendo el puesto ante su compañero de equipo Latvala – de hecho Meeke fue capaz de rebasarle, pero antes del final de la etapa el joven finlandés volvió a colocarse cuarto.

Para la etapa final las posiciones estaban bien marcadas por arriba ya que Tänak decidió asegurar la segunda plaza ante un Ogier que empezaba la jornada sacándole más de once segundos. Por detrás, Neuville marcaba tiempos competitivos que le acercaban a la sexta posición de Evans e incluso a la quinta posición de Meeke. El belga mostró su cara más competitiva, con la que demostraba que sin el error del primer tramo podría haber peleado por la victoria.

Aunque el Col de Turini demostró ser un reto para los pilotos por sus condiciones complicadas, fue el Col de Braus el que decidió el resultado final: Meeke se llevó el Power Stage mientras Lappi cometió un error cuando un pisó un trozo de gravilla. Esto le costó tres puestos ya que fue rebasado por Meeke, Neuville y Evans, cayendo hasta la séptima posición.

Ogier se alzaba por quinto año consecutivo con el triunfo. Tänak y Latvala completaron el podio (doble para Toyota) mientras que Meeke, Neuville, Evans, Lappi, Bouffier, Breen y el ganador en WRC2 Jan Kopecky completaron las diez primeras posiciones.


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